— cuaderno · obras · proceso
una chimenea de ónice.
de la tabla a la obra.
Un encargo de principio a fin: una chimenea revestida en ónice Golden Cloud y retroiluminada. Se eligió la tabla, se cortó y se presentó en taller, se transportó y se montó en obra con la luz detrás. Este es el proceso que no se ve en la foto final.
texto: Ray Ródenas, arquitecto · octubre 2026

01 · la tabla.
Todo empieza eligiendo la tabla. El ónice es una piedra translúcida: con luz por detrás cambia por completo, así que hay que verla de las dos formas antes de decidir. Lo que con luz natural es un fondo cálido de blancos y ocres, retroiluminado se convierte en un dibujo intenso de vetas doradas.


02 · el taller.
En taller se cortan las piezas y se presentan para que el dibujo de la veta tenga continuidad en cada cara de la chimenea. Después se monta la pieza completa para comprobar que todo encaja antes de salir hacia la obra.



03 · el transporte.
El ónice es más delicado que el mármol. Viaja en vertical, en caballete y bien sujeto, para que llegue a la obra igual que salió del taller.


04 · la colocación.
En obra, las piezas se colocan dejando espacio por detrás para la iluminación LED, y se resuelven los encuentros con el hogar y las esquinas.





05 · terminada.
Apagada, es una pieza de piedra con un dibujo cálido de ocres y blancos. Encendida, la luz atraviesa el ónice y la veta se convierte en la protagonista del salón.



Un trabajo así no sale de un catálogo: hay que elegir la tabla, pensar el despiece y coordinar taller, transporte y obra. Eso es exactamente lo que hacemos.



nada más.
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bala material studio · alicante